Hoy no me puedo controlar

Problemas psicosomáticos

Marzo 14, 2008 · 12 comentarios

Ayer llegué a casa un poco angustiada y no sabría decir exactamente por qué. Me pasa bastante a menudo que me encuentro mal y no puedo identificar la razón. No estoy segura de si eso es normal (a la gente que he preguntado me ha dicho que no le pasa) o si es consecuencia de mis problemas psicológicos (muy probable). Desde Navidad tengo un eccema en la mano que no se me acaba de quitar. Sube y baja de intensidad pero no se va. Y aquí me tenéis comiendome el tarro a ver si se me ocurre cuál puede ser la razón. O sea, se me ocurren muchas razones en realidad… pero la cosa no me acaba de encajar. Es lo que tienen los problemas psicosomáticos, que indican que algo no anda bien pero hay que averiguar el qué. A veces es fácil y a veces parece imposible.

Para mí estos problemas son como un descarrilamiento del cuerpo. Es decir, hay reacciones del cuerpo como la fiebre que son molestas pero que tienen sentido. Son un mecanismo de defensa que si todo va bien acaban con el enemigo en la mazmorra y nosotros tan contentos. Pero ante los problemas psicológicos el cuerpo se vuelve loco, a lo mejor porque no encuentra al enemigo y como no sabe a quién atacar, se ataca a si mismo. Suelen ser de algún modo círculos viciosos, como cuando te pica el cuerpo porque estás estresado cosa que te estresa aún más etc.

Mi piel reacciona muy rápidamente a problemas en general fácilmente identificables. Por ejemplo: examen a la vista, empieza a picar… llega el examen, eccema que cada vez pica más, la piel se agrieta, pruebo con cremas, etc, pero la cosa solo mejora en un 10%… pasa el examen, el picor se hace insoportable, no puedo dejar de rascarme… sale la nota, aprobé, ¡uf! deja de picar inmediatamente, todos los signos de dermatitis desaparecen en pocos días y ríete tú de cremas milagrosas. Despues de una temporada cambiando de médico encontré una dermatóloga que me dijo las cosas como son: no sabemos nada, solo te podemos tratar los síntomas aunque no podemos hacerlos desaparecer del todo, probablemente algún día desaparecerá el problema y más adelante puede volver a aparecer. Me recomendó deporte, incluso piscina, aunque reseque la piel, pero es cierto que el efecto relajante predomina y hace que remita el problema. Al final solo se solucionó el asunto (o sea dejé de tener eccemas prácticamente contínuos) cuando me hice consciente de la cantidad de estrés que me creaba a mí misma con mi perfeccionismo absurdo. Ahora hace casi diez años que estoy bien y solo me aparecen eccemas, mucho más llevaderos que los de entonces, cuando tengo algún problema muy concreto y bastante gordo.

También tengo dolores de cabeza, que son más complicados porque pueden ser síntoma de muchas enfermedades. Durante 15 años he ido de médico en médico y nadie podía ayudarme realmente: no sé cuántos otorrinos, internistas, fisioterapeutas, osteópatas, neurólogos… Todos me preguntan lo mismo: ¿fotosensibilidad? no, ¿nauseas? no, ¿te duele solo una mitad de la cabeza? no ¿te duele por la mañana? a veces ¿por la tarde? también a veces ¿tiene alguna relación con el ciclo menstrual? no, etc. No había ningún patrón reconocible así que los médicos no sabían muy bien qué decirme. Tuve una temporada en la que los dolores de cabeza venían acompañados por una minidepresión: empezaba a dolerme, al día siguiente lo veía de pronto todo negro, me echaba a llorar y se me pasaban tanto la depre como el dolor de cabeza. Tardé mucho en ver la relación entre ambas cosas, hasta que un día estaba haciendo bromas con mis colegas y absolutamente de pronto me empezó a doler la cabeza y empecé a pensar en dejarlo todo, en que nunca conseguiría lo que me había propuesto, etc. De cero a cien en cinco segundos. Al principio me escondía para llorar, pero llegó un momento en que la cosa se hizo insoportable así que me metía en mi despacho y si me veían mis compañeros pues que me vieran. Por suerte son gente comprensiva. Entonces es cuando empecé a pensar que la cosa podía ser psicosomática.

Gracias a la terapia psicológica he podido reducir el nivel de estrés notablemente de modo que ahora en vez de tener dolor de cabeza varios días todos los meses lo tengo solo tres veces al año o así, o al menos así fue en 2007, y lo que va de 2008 creo que me ha dolido un día. Para que os hagáis una idea de lo que eso significa para mí, en 2006 me pasé con dolor de cabeza contínuo de enero a marzo y os juro que si hubieran venido los dela cienciología y me hubieran prometido curarme hubiera firmado inmediatamente de desesperada que estaba. También creo que por fin tengo alguna idea sobre el tipo de problemas que me dan dolor de cabeza. Son cosas muy profundas y muy difíciles relacionadas con parte de mi familia, y parece que tiene que ver con miedos que aparecen cuando sé que voy a ir a verles, por eso me duele la cabeza a lo mejor un mes antes de ir a España y por eso era tan difícil encontrar la correlación. Vamos, esa es mi “hipótesis de trabajo” en este momento, veremos si se confirma. Me siento como una investigadora y yo misma soy el objeto a investigar.

En general es my estresante tener un problema de este tipo, por varias razones: primero porque duele, pica, etc. Segundo, los dolores de cabeza pueden reducir mucho la calidad de vida con bajas laborales, dificultad para planificar, etc. Tercero, porque todo el mundo tiene una solución: cuando le dije a mi ex la primera vez que me dolía la cabeza y me dijo: “¡pues bebe agua!”casi le pego un guantazo, de verdad (el pobre que solo quería ayudar…). Luego está la gente que cuando le dices que te duele la cabeza te dice “¡pues tienes que hacer algo!”… Sobre todo da rabia cuando tú ya has aceptado que es un problema psicosomático y sabes que tienes que arreglar problemas muy complejos que requieren tiempo, pero eso la mayoría de la gente no lo entiende y te insisten en que “te lo miren”. En fin, una lata.

Con los trastornos alimentarios es lo mismo. No se quitan ni bebiendo agua, ni haciendo dietas, ni obligándose a comer, ni hay pastillas milagrosas. Pienso que es importante que se hable de nuestros trastornos para que la gente no intente luchar contra los síntomas (cosa que no hace sino agudizar la angustia) sino que busquen las causas y para que su entorno acepte y si es posible ayude con su paciencia en el proceso por el que debe pasar esa persona para librarse de su problema.

Si queréis leer sobre los problemas psicosomáticos he encontrado este enlace. Lo interesante (y hasta gracioso) es el caso clínico al final del todo. Podría referir cosas similares sobre mí misma. Lo difícil es cuando en vez de “querer matar” al otro el problema es con cosas que en sí no son necesariamente negativas como querer adelgazar (que en sí no es malo) o querer sacar buenas notas o querer que te quieran.

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12 respuestas hasta el momento ↓

  • fredoomlady // Marzo 14, 2008 a 5:00 pm | Responder

    hola…. respecto al tema k hablas es importante siempre tener presente que para la persona que las sufre realmente siente sus sintomas y cosas por el estilo a pesar k no se vean.
    lo mas importante para eso es que no te centres en los sintomas como tal sino en su transfondo y creo que eso has hecho y es muy positivo mi niña :)
    muchos saludos y animooo para que todo pase cuando tenga que pasar ;)

  • Ernesto Schutz Ramirez // Marzo 14, 2008 a 7:41 pm | Responder

    A veces me pasa lo mismo que a ti.

  • Marta // Marzo 15, 2008 a 2:29 pm | Responder

    Hola =) Lei tu respuesta a mi comentario en la entrada anterior pero no he tenido mucho tiempo para responderlo..
    he estado buscando ese libro por internet, y en las paginas de las librerias de mi ciudad, y efectivamente o no aparece, o dice que esta descatalogado.. ni siquiera lo he encontrado en ingles para descargarlo (no me atrae la idea de comprarlo en amazon XD)
    Pero de todas formas muchas gracias por todo ^^
    En mi caso, lo de pasar hambre no creo que ayude mucho, yo sí experimento la sensación de hambre a diario porque mientras estoy en clase, desde que desayuno temprano hasta que llego a casa al medio día paso bastante hambre (los hidratos de carbono crean adicción en mi y hacen que me de hambre en seguida ) pero lo que hace este hambre es que luego coma con aún más ansia. Porque se juntan dos cosas, el que me lo pida mi estómago, y el que me lo pida mi adicción. =(

  • Violeta // Marzo 15, 2008 a 2:55 pm | Responder

    Hmmm… entiendo. Entonces a lo mejor deberías cambiar el desayuno, o comer algo a media mañana. Ni es bueno no sentir hambre como me pasaba a mí, ni llegar a la hora de la comida totalmente hambrienta porque entonces comes demasiado rápido y es muy fácil pasarse. Yo hasta hace poco desayunaba cereales (special k, en concreto) y tenía dos problemas: me entraba hambre enseguida y me daban bajones de azúcar. Un amigo me recomendó que probara a desayunar muesli y la verdad es que me va mucho mejor. También me sienta mejor desayunar salado. Aún así a media mañana suelo comer fruta.

    De todos modos más que todos estos trucos, etc., es importante hacerse consciente de que los problemas con la comida son un síntoma de algo más profundo. Creo que las personas con este problema no sabemos enfrentarnos a ciertas situaciones que nos crean tal ansiedad que nos llevan a los atracones. No tienen que ser necesariamente situaciones puntuales, pueden ser modos de vida o creencias que nos hacen mal sin que nos demos cuenta y entonces estamos de atracón contínuo. Creo que este tipo de cosas son lo que explican los libros como el que recomendó Malva. Lo más efectivo es probablemente consultar a un psicólogo pero creo que en España no es tan fácil (o tan barato). A lo mejor puedes consultar a una asociación de apoyo a personas con trastornos alimentarios tipo adaner, o a lo mejor hay un servicio psicológico en el sitio donde estudias o trabajas.

    Por supuesto que aquí puedes contar lo que quieras, si te apetece reflexionar sobre tus problemas, sobre lo que crees que te lleva a comer con ansia, o simplemente contar cómo te sientes. Cuanto más intercambio mejor, así aprendemos las unas de las otras (u otros, que no sé si los ha habido hasta ahora pero por supuesto son bienvenidos).
    ¡Mucho ánimo!

  • Marta // Marzo 16, 2008 a 3:57 pm | Responder

    Sí, se que debería comer a media mañana pero no me atrae la idea de llevarme fruta o algo sano a la facultad porque no me gusta ir publicando que estoy a dieta o intentando cuidarme… Nunca me ha gustado. Supongo que será porque puedo decir eso, y que a los 5 minutos me de un bajón y me vean comiendo cualquier porqueria como una cerda. O aunque no lo haga delante de ellos, que me vean engordando. Sería contradictorio xD Ademas realmente no tenemos tiempo de comer entre clase y clase.
    Sobre lo de las asociaciones.. ya miré en adaner y solo tratan anorexia y bulimia… los demás trastornos como si no existieran =(

  • Violeta // Marzo 16, 2008 a 5:09 pm | Responder

    ¡Hola de nuevo!
    Leyendo tu comentario me surgen unas cuantas preguntas. por ejemplo: ¿realmente es tan importante lo que opinen los demás si tú sabes lo que es mejor para tí? Ya sé que suena vacío, a libro de autoayuda, a quiérete a tí misma… Entiendo que no quieras sentirte observada, pero por otro lado tampoco tienes por qué justificarte por comerte una manzana, un plátano o un bocadillo de chorizo. Si te preguntan puedes decir que tienes hambre o que te apetecía, o simplemente “hoy me ha dado por ahí” o “iba a salir esta mañana y ahí estaba el plátano encima de la mesa: yo le miré, él me miró…” ;) Puedes experimentar a ver qué tal te sienta, sin hacerte un plan a largo plazo. Se trata de no ser demasiado exigente con una misma, de abandonar planes tipo “a partir de hoy voy a ser la tía más sana del mundo” que están abocados al fracaso (al menos en mi caso)… Simplemente si te apetece te lo llevas y te lo comes, sin pensar en mañana. Si al día siguiente te apetece otro plátano te lo vuelves a llevar y si te preguntan tus colegas puedes decir algo así como “ayer me supo a gloria así que hoy repito”. Puedes tómartelo como un ejercicio de libertad. A mí me sienta muy bien hacer algo de vez en cuando simplemente “porque me da la gana”.

    Otra pregunta: ¿qué tiene de malo ser contradictorio? Todo el mundo lo es en algún momento.

    Y la última: ¿has llamado o escrito a adaner? ¿alguien ha llamado? Me puedo imaginar que mucha gente con nuestro problema llama preguntando y algo podrán decirte… Si alguien tiene información estaría bien ponerla en común.
    ¡Un abrazo!

  • Miranda // Marzo 17, 2008 a 11:44 pm | Responder

    Hola de nuevo!
    Acabo de leer los comentarios…
    yo sé que Adaner te da la dirección y el teléfono del especialista/s que tengas más cerca de casa, pero son de pago,claro.
    otra opción es ir al médico de cabecera y contarle el problema que te mande al psicólogo y éste te diga qué opciones en lo público hay.
    En Protégeles tienen un grupo de apoyo al que se puede escribir mails, son psicólogas y están encantadas de poder echar una mano, tal vez Marta pueda preguntarles a ellas.

    Y sobre la entrada… a mí los nervios se me cogen a la garganta; el año pasado me dolió y “cogí” frío no sé cuántas veces, como cada tres meses o así. Se lo comenté al médico,pero como siempre, ni caso. después de darle vueltas me di cuenta de que era de los nervios, y la semana pasada me puse tan nerviosa (no recuerdo por qué), que noté cómo se angustiaban y apretaban las cuerdas vocales, o los músculos, no sé qué sería. Intenté calmarme y tomar algo caliente, para que se “soltaran”, parece que mejoró.
    yo tampoco sé bien por qué, pero pasan estas cosas, y sí, los nervios suelen ser la causa, pero… ¿qué más hay detrás?
    Me alegra mucho que la terapia te esté ayudando tanto y que en sólo un año y medio (o lo que lleves) hayas tenido muchos menos dolores de cabeza. ¡qué bien!

    Un abrazo!

  • Violeta // Marzo 19, 2008 a 10:27 am | Responder

    Gracias por la información Miranda. Yo llevo unos días bastante nervosia y aún no tengo clara la razón (o razones). Me duele la cabeza, :( tengo un eczema… Menos mal que me voy de vacaciones, a ver si se me pasa un poco.

    La terapia: son ya dos años y pico y después de este verano se acaba (el seguro paga 100 sesiones). Ha sido como un terremoto en mi vida. He cambiado de trabajo y de plan de vida de manera radical, lo dejé con mi ex con el que vivía y me he enfrentado a mi padre después de treinta años de hija modelo. Creo que hubo un momento en que la gente a mi alrededor creía que me iba a rapar el pelo a lo Britney Spears, pero la realidad es que todos han sido pasos meditadísimos. Cada uno de ellos ha reducido mi nivel de estrés de manera notable. Bueno, lo de mi padre no es tan sencillo, pero me temo que era necesario de todos modos. No es que ya no tenga problemas, pero estoy mucho más en paz conmigo misma. Viendo las cosas desde esta perspectiva no me extraña que me doliera la cabeza, sinceramente.

  • Miranda // Marzo 28, 2008 a 12:08 am | Responder

    Qué bueno que los cambios hayan sido para bien.
    Si puedes, siguen en terapia, aunque las sesiones estén más espaciadas en el tiempo, bueno es una posibilidad, como tú consideres.

  • Violeta // Marzo 28, 2008 a 8:39 pm | Responder

    Sí, el plan es espaciar las sesiones para estirar lo que nos queda. Después veremos lo que hago, si me pago una sesión de vez en cuando.

  • Violeta // Abril 2, 2008 a 12:11 pm | Responder

    Hmmm… acabo de publicar el comentario de Ernesto (ver más arriba) que se había quedado en el filtro de spam. Tendría que mirar más a menudo… ¡lo siento!
    Siento que tengas también problemas. ¿Te refieres a la comida en concreto?

  • Problemas psicosomáticos II: la migraña « Hoy no me puedo controlar // Julio 16, 2008 a 9:15 pm | Responder

    [...] comentarios Una de las entradas con más visitas en mi blog es en la que hablo de mis múltiples problemas psicosomáticos. Parece que hay mucha gente con problemas de ese tipo a la que sus médicos no les dan solución. [...]

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