Hoy no me puedo controlar

Más libros: Mi mente es mi enemigo

Abril 2, 2008 · 7 comentarios

Me acaba de llegar una excelente noticia: ha salido a la venta el libro “Mi mente es mi enemigo”, de David Ruipérez y Lorena López Lobo, sobre trastornos psicológicos. Una de las consecuencias positivas de este blog para mí ha sido poder colaborar con los autores con mi testimonio sobre el trastorno por atracón. ¡Me muero de curiosidad por ver cómo ha quedado!

El jueves 10 de Abril se presentará el libro en Madrid. Aquí tenéis los datos por si os queréis pasar.

Además los autores han puesto en marcha una página web (aun en construcción) y un blog relacionados con el libro.

Categorías: Uncategorized

7 respuestas hasta el momento ↓

  • fredoomlady // Abril 3, 2008 a 1:20 am | Responder

    meshh la chikilla toda famosa jejeje…
    espero que el libro sea todo un exito y pueda entregar mucha esperanza y fortaleza a todos quienes lo lean
    saludos

  • Violeta // Abril 4, 2008 a 4:10 pm | Responder

    Jeje, ¡porque yo lo valgo! ;)
    ¡A ver si es verdad que el tema poco a poco va llegando a la gente!
    ¡Un beso!

  • Miranda // Abril 9, 2008 a 9:59 pm | Responder

    Creo que voy a poder ir mañana, ya os contaré. No sé muy bien qué esperar, una tiene sus prejuicios de los que no siempre es fácil deshacerse!

    Besitos!

  • Miranda // Abril 10, 2008 a 10:39 pm | Responder

    Fui, fui!! Un libro gordo, de unas 250pags, de tapas duras.

    Andrés Aberasturi estuvo genial, muy divertido.
    Llegué la primera, después de los autores y los fotógrafos, y se me sentaron al lado los padres de Lorena, la autora.

    Hablaron de cómo surgió la idea, nos pusieron tres fragmentos leídos de algunos de los testimonios. Incluso hicieron bromas sobre los trastornos en general, para romper un poco la seriedad del asunto, y han hablado de la realidad que existe fuera de ellos, la incomprensión y dificultad para conllevarlos por parte de los familiares, y sobre todo, del hecho de que parezca un tabú, que no se acepte que son otras enfermedades más, “como un dolor de espalda”. Lorena hizo referencia a que incluso algunos testimonios fueron anónimos, lo cual, dijeron, les sorprendió, pues no son algo de lo que uno deba esconderse … -¿entendéis ambas posturas, verdad?- . Al parecer, ese es uno de sus objetivos: que la gente empiece a comprender que uno no está loco por tener depresión, fobias, ansiedad u otros trastornos, y que se visite más al médico para tratar estas cosas, que para eso están y no pasa absolutamente nada. (es la idea, muy buena en mi opinión, que transmitían).

    Y bueno, duró unos 40min. Cuando llegué no sabía si saludar o no, y no lo hice; me senté en una silla, y a esperar. Se llenó bastante, mucho. Lo peor fueron las cámaras. No vi ningún símbolo conocido de agencias, productoras o canales de televisión, pero cuando enfocaban al público y me daba cuenta, como que no sabía dónde meterme! Imagináos, todo el mundo de traje, bien arreglados y yo con mi ropa de todo el día porque fui desde el trabajo, tupper incluido! y con los pelos revueltos. No quiero ni pensar en las fotos… espero que tengan buen gusto y me recorten si es que salgo en alguna! jajaja
    Lo mejor, mejor de todo fue cuando les dejé a punto de empezar el piscolabis y salí por la puerta de El Corte Inglés: miro al escaparate y una tele de no-se-cuantas-mil pulgadas en la que se estaban poniendo las imágenes de la cámara, ale, pa la gente de la calle! Menos mal que los protagonistas eran los enfocados, me llego a ver por un casual y me da un patatus! Ahhh! jajaja

    Bueno, que tampoco es tan importante, es una tontería, sólo que quería compartirla.

    Ah! Precio: 24 €
    Bueno, prólogo de Luis Rojas Marcos y comentarios de éste y de otro reconocido médico del que, creo, no dijeron su nombre, a lo largo del libro. habrá que echarle un vistazo, no?

    Y, por supuesto, destronar el tópico de que somos anormales, porque “¿quién no conoce a alguien que le pase algo similar?” aunque sea en otro grado, eso era lo que se preguntaba Aberasturi.

  • Violeta // Abril 11, 2008 a 6:33 am | Responder

    ¡Gracias por ir y por informar! Lo que cuentas suena muy bien, ¿no? :) Si ponen fotos en internet buscaré a _la_ chica sin traje para saber qué pinta tienes, ¡jeje! ;)

    Yo soy una de las que quiso mantener el anonimato. La primera razón que me viene a la mente es mi familia. Cuando escribí el testimonio solo lo sabía uno de mis hermanos y no quiero que mis padres se enteren de una cosa así “por la prensa”. Sería un poco fuerte, ¿no creéis? No sé si me avergüenzo, pero de algún modo esta historia es algo muy íntimo. Tiene que ver con mi infancia, con mi familia. Supongo que mucha gente que leyera el texto culparía a mis padres y yo no quiero hacerles eso.

    Tampoco sé si hubiera firmado con mi nombre si mi familia lo supiera… No me gusta pensar que la gente me esté viendo en esa situación, totalmente hecha polvo, atracándome. Por lo mismo me escondía en su día, supongo. Si hubiera firmado con mi nombre no hubiera sido capaz de describir el problema en toda su crudeza, que es lo que quería. Otra razón es que no es lo mismo contarlo yo en persona que escribirlo y que la gente lo lea, sobre todo gente que me conoce superficialmente. ¿Y si no lo entienden? Es un paso mucho más difícil. Supongo que en el fondo sí que tengo miedo de que crean que estoy loca, para qué engañarnos… Puede que yo me acepte como soy (¿o no?) pero la sociedad aun no está a la altura y un paso así es irreversible. Hay que tenerlo muy claro.

    El otro día me pasó una cosa que me hizo pensar en estos temas. Me fui de vacaciones con unos amigos de España. Quería contarle mi historia con la comida a uno de ellos para pedirle un favor técnico relacionado con el blog. Tenía que ser en esos días porque no nos volveremos a ver en unos meses y algo así no me gusta contarlo por teléfono. Después de un par de días me dí cuenta de que el tema me estaba estresando. Me veía a mi misma pensando: ¿ahora? ¿lo suelto ahora? Me sentía casi como si tuviera que poner una bomba. Sabía que iba a crear una atmósfera extraña y casi que sentía que no tenía derecho pero no era capaz de decidir dejarlo. Tengo una forma bastante absurda de crearme obligaciones a mí misma… ¿será eso el famoso perfeccionismo? Se me puso la piel fatal por ese asunto, ¡increible! Al final decidí que tenía que sacar el tema para que al menos dejara de picarme el eczema y tranquilizarme. Entonces pensé en lo que había escrito Miranda sobre la gente con TCA y la tendencia a verlo todo de forma extrema. ¡A lo mejor no tenía que contarle toda la historia de golpe! Así que saqué el tema suavemente, preguntándole cosas sobre administración de blogs, internet y tal. Ya habíamos hablado de ello por internet una vez. Le había hablado de un proyecto “top secret” y así es como seguí hablando de ello. Pensé, si pregunta se lo cuento, si no no. Al final todo se resolvió sin tener que contar nada sobre la comida y conseguí tranquilizarme. Moraleja: para mí hablar de estos temas es aun un problema y no sé si dejará de serlo alguna vez en realidad. Últimamente me está fastidiando bastante este tema porque estoy muy ilusionada con los blogs, la comunidad que se va creando, la gente que estoy conociendo, el libro… y no puedo hablar de ello con casi nadie. :(

  • Miranda // Abril 15, 2008 a 5:12 pm | Responder

    Me quedo con esta frase, Violeta:
    “Puede que yo me acepte como soy pero la sociedad aun no está a la altura ”

    Es posible, pero poco a poco irá cambiando, con libros como estos y con gente fuerte como nosotras! ;) jeje

    Un abrazo!

  • Violeta // Abril 15, 2008 a 8:52 pm | Responder

    ¡Eso, eso! ¡Muy bien dicho! :)

    ¡Otro abrazo!

Dejar un comentario