Hoy no me puedo controlar

Por fin le veo el lado bueno

Septiembre 11, 2008 · 6 comentarios

Mi psicóloga me ha dicho más de una vez que es raro que no le vea el lado bueno al comer compulsivamente, es decir, qué necesidad cubre, por qué lo hago. Es algo que siempre me ha extrañado porque nunca he entendido cómo algo así podía tener “algo bueno” y me sentía bastante incomprendida.

Ayer tuve  una recaída. Quiero puntualizar que yo considero la ansiedad y la sensación de necesitar comer sin tener hambre como una recaída, sin que haya habido atracón necesariamente. Eso fue exáctamente lo que me pasó ayer.

Evidentemente me fastidió bastante. Últimamente había tenido un par de problemas bastante gordos que había sorteado sin echar mano de la comida ni sentir ningún tipo de necesidad de ello, cosa que me había alegrado un montón. Ahora me pasa esto, pero no creo que una cosa anule a la otra. Creo que en ciertas situaciones que antes me creaban ansiedad me manejo mucho mejor pero en otras me queda aún trabajo por hacer. Posiblemente siempre haya algo que me provoque ese tipo de ansiedad, no lo sé. Sólo me queda trabajar para que los problemas habituales no me hagan recaer. Poco a poco.

Pero a lo que iba: estaba en casa intentando ponerme con lo que tenía que ponerme sin mucho éxito y con una sensación de ansiedad aguda. Después de comerme unas cuantas cosas hasta sentir el estómago lleno la ansiedad remitió bastante (aunque no del todo) y por fin pude concentrarme y ponerme. Nunca había tenido esa sensación de forma tan clara. Quizá porque antes no me ocurriera. Quizá antes la ansiedad no bajaba o quizá el comer en sí me provocaba más ansiedad.

Categorías: Uncategorized

6 respuestas hasta el momento ↓

  • amapola // Septiembre 11, 2008 a 3:45 pm | Responder

    Hola !

    Primer comentario que pongo en tu post, aunque llevo leyéndolo desde hace mucho tiempo. Ante todo decirte que eres muy valiente por intentar entenderte a ti misma, creo que muy poca gente mira en su interior tanto como tú lo haces.

    Respecto al tema que tratas hoy en el post, decirte que me es también bastante familiar: la ansiedad y cómo el cuerpo busca recursos para intentar calmarla. El comentario de tu psicóloga me ha llamado positivamente la atención. Siempre que hacemos algo que está considerado como “fuera de lugar” (porque debiéramos estar cumpliendo con nuestro deber) nos hace sentirnos tremendamente culpables. Por ejemplo, el comer sin hambre, el ponerte a ver vídeos en youtube, el decidirte a hacer un puzzle, la cosa más extravagante…. Llevado a niveles más sencillos, algunas personas tienen incluso estas “crisis de ansiedad” cuando sólamente tienen que llamar al casero…

    No sé si servirá de algo, pero he aprendido con la experiencia, que la mejor manera de llevar estas cosas es aprender a convivir con ellas. Es decir, ser consciente de que se puede “recaer”, pero considerando únicamente que son un síntoma de otra cosa. Como por ejemplo, cuando una luz se funde en un piloto: lo importante no es que la luz esté mal, sino que el ordenador al que está conectado esa luz no funciona. El hecho de que exista ese piloto indica que existe al menos una manera de controlar el ordenador (punto a favor para el piloto, o, dicho de otra manera, la manifestación de una ansiedad). El hecho de que, de momento, el ordenador no pueda funcionar por sí mismo sin necesidad de piloto no tiene que significar un motivo de agobio. Es algo así como aprender a montar en bici, a nadie le agobiaba de niño llevar las dos rueditas atrás.

    En fin, lo que quiero decir con esto no es nada más que desearte mucho ánimo en el camino que has emprendido !! Y que las recaídas no sean una fuente de agobio sino un piloto que te ayuda a conocerte más y hacer que cada vez lo vayas necesitando menos. De vez en cuando todavía necesitamos las rueditas de la bici ;-)

    Muchos besos

  • Violeta // Septiembre 12, 2008 a 8:33 am | Responder

    Muchas gracias por tu comentario Amapola (¡otra flor!). Tienes toda la razón con lo del piloto. Si no fuera por él a lo mejor explotaría el ordenador y menuda gracia, jeje.

  • Dhanaev // Septiembre 18, 2008 a 2:05 pm | Responder

    Me han encantado las últimas entradas. Concretas, Cercanas casi hasta tocarlas.

    Me gusta la puntualización de considerar recaida esa sensación de hambre sin necesidad de degenerar en un atracón, es un modo de limitar espacios y crear peldaños en la escalera hacia la salida

    Seria estupendo automatizar esa respuesta ¿Sabes? Crear en el área correspondiente del cerebro un lugar donde acudir cuando nos aprese la ansiedad. A ella se recurriría cuando la ansiedad generase más ansiedad, y cuando la comida magnificara a esta última.

    Sería estupendo crear una nueva zona en nuestra corteza cerebral que cada vez de surgiera el fantasma nos dijera STOP y no siguiera en circulos concentricos.

    … y me gustaría pensar que de un modo y otro, al final tod@s nosotr@s, afectados por TCA tengamos una zonita de estas. Un Pilotito de estos ¿NO?

    Que bueno ver que se pueden asimilar conductas, hacerlas nuestras y dejar muy lejos los malos momentos

    Besos wapa

  • Violeta // Septiembre 19, 2008 a 3:12 pm | Responder

    ¡Hola Dhanaev!
    Gracias por tu comentario. Me alegro que te gusten las entradas. ¿Cómo andas tú?

    Lo de que no hace falta un atracón para estar mal es algo en lo que me gusta insistir porque cuando se trata de enfermedades más “normales” no digo que estoy curada cuando aguanto sin analgésicos sino cuando deja de dolerme. Eso sí, no lo llames hambre, anda, que me confundes al público, jeje. Yo es que creo que es muy importante la precisión en el lenguaje. Y vamos, es que al menos yo no lo experimento como hambre: para mí es otra cosa totalmente distinta que me ha dado por llamar el “modo atracón“.

    Creo que todo el asunto es precisamente crear esa respuesta automática de la que hablas y que es perfectamente posible llegar a desarrollarla. En concreto creo que se trata de empezar a hacerse caso a una misma y mimarse. Darte cuenta de que el remedio para la ansiedad está siempre en tu mano. Cuando eso haya calado hasta lo más profundo se pondrán en marcha cada vez los procesos normales de protección que llevas grabados. Te saldrá automáticamente ponerte a buscar la razón de la ansiedad y actuar en consecuencia, de forma tan automática como te preocupas cuando notas que tienes fiebre y llamas al médico o te tomas algo y te vas a la cama.

    ¡Un besito y no te rindas!
    Violeta

  • Dhanaev // Septiembre 20, 2008 a 12:40 am | Responder

    Jo lo siento a veces escribo para mí y … a ver si ahora me esplico mejor, no quisiera que mi comentario diera lugar a controversia.

    Cuando hablo de “sensación de hambre” no me refiero a abolir la necesitad de alimentarse, sino a la sensación, es decir, a como nuestros sentidos crean algo que no existe, es tan solo el reflejo de algo que nos provoca ansiedad.
    Lo que tu llamas atracón, al fin y al cabo para mí es la sensación de que solo el alimento puede calmar ese infierno, que comienza en el estómago y se extiende por todo nuestro cuerpo.
    Es algo creado por mi fantasma particular, que lo realiza tan “…” que me hace equivocar las cosas y los motivos

    Pero en ningún momento quise decir que debemos frenar nuestro apetito ni nada parecido

    Siento el malentendido, besos

  • Violeta // Septiembre 20, 2008 a 11:13 am | Responder

    No te preocupes. No creo que se entenda asi. Aun asi para mi la sensacion que tengo cuando tengo hambre no es la misma que cuando estoy en “modo atracon”, de ahi la puntualizacion. Es que a veces cuando hablo de estos temas con gente que no ha pasado por ello me preguntan que si es hambre lo que siento e insisten mucho porque cuando les digo que no porque no entienden que se pueda sentir que tienes que comer si no tienes hambre. Por eso me gusta distinguir.

Dejar un comentario